El juego de los deseos - Meg Shaffer
TITULO: El juego de los deseos
AUTOR/A: Meg Shaffer
PÁGINAS: 375
GÉNERO: Realismo mágico, Ficción, Novela rosa
EDITORIAL: Urano
PUBLICADO: 30 de mayo de 2023
INICIO: 18 de junio de 2026
FIN: 16 de julio de 2026
FORMATO: Físico
CALIFICACIÓN: 2,5/5
RECOMENDADO: Sí, pero sólo a quienes les gusta el género
SINOPSIS
Hace años, un solitario y exitoso autor dejó de escribir bajo extrañas circunstancias. Pero, de repente, reaparece con un nuevo libro y un concurso único, cuyo premio cambiará la vida del ganador.
PIDE UN DESEO
Lucy Hart sabe mejor que nadie lo que es crecer sin unos padres que la amen. Con una infancia marcada por el abandono y la soledad, encontró refugio en los libros, en concreto en la saga de La Isla del Reloj de Jack Masterson. Ahora, a sus veintiséis años, trabaja como maestra auxiliar y comparte su amor por la lectura con sus pequeños y brillantes estudiantes; especialmente con Christopher Lamb, un huérfano de siete años. Lucy daría cualquier cosa por adoptar a Christopher, pero la simple idea de formar una familia le parece un sueño imposible de alcanzar sin el respaldo económico necesario.
Justo cuando Lucy está a punto de tirar la toalla, Jack Masterson anuncia que por fin ha escrito un nuevo libro. Y lo que es aún mejor: ha organizado un concurso en la auténtica Isla del Reloj y Lucy es una de las cuatro personas elegidas para competir por el único ejemplar que existe.
Para Lucy, la oportunidad de hacerse con el libro más codiciado del mundo significa mucho, por ella y por Christopher. Pero primero tendrá que enfrentarse a despiadados coleccionistas de libros, a sus astutos oponentes y el apuesto (y gruñon) Hugo Reese, el ilustrador de los libros de La Isla del Reloj. Mientras tanto, Jack <El Mastermind> Masterson planea el giro de trama definitivo que podría cambiar sus vidas para siempre.
OPINIÓN
El juego de los deseos nos presenta a Lucy, una maestra auxiliar que tiene un sueño muy claro: adoptar a Christopher, un niño que a su vez, también desea ser adoptado por ella.
El problema es que Lucy no cumple con las condiciones necesarias para hacerlo; vive en un apartamento compartido con tres personas más, no tiene vehículo propio ni tampoco cuenta con la estabilidad económica que el proceso exige.
Su vida cambia cuando Jack Masterson, el autor favorito de su infancia, desaparecido durante años, anuncia la publicación de un nuevo libro. Pero conseguirlo no será tan sencillo: existirá un único ejemplar y solo podrá obtenerse ganando un misterioso concurso. Lucy es elegida junto a otras tres personas para viajar hasta la isla privada donde vive Jack y competir por ese premio que podría cambiarle la vida para siempre.
Tengo que admitir que la primera mitad del libro me pareció un poco lenta. Me costó engancharme y esperaba encontrar una historia muy distinta. Por la premisa imaginaba algo con un toque mucho más marcado de fantasía o magia, y la realidad es que no encontré exactamente eso.
Tampoco es una lectura que pueda hacerse en automático. Es un libro que exige atención constantemente porque tiene momentos donde la narración puede resultar confusa y, de alguna manera, el lector termina sintiéndose tan perdido como los propios personajes. En algunos momentos incluso me pareció bastante dirigido para un público infantil y, en otros, bastante incomprensible. Es de esos libros que pueden leerse por personas de cualquier edad, pero creo que cada una va a interpretarlo de una manera completamente distinta según el momento de su vida.
Algo que sí disfruté mucho fue el énfasis que se pone en el perdón, los nuevos comienzos y la importancia de enfrentar nuestros propios miedos. Más allá de la competencia y acertijos, El juego de los deseos termina siendo una historia sobre sanar heridas y reconstruir una familia.
Porque sí, este libro es mucho más que una isla y un grupo de personajes rotos. Está lleno de nostalgia, de crecimiento personal y de momentos reconfortantes. El final, sinceramente, se ve venir bastante, pero la magia del libro no está en sorprender con el desenlace, sino en el camino que recorren los personajes hasta llegar ahí. Ese recorrido me pareció bastante hermoso.
Además, durante toda la historia hay acertijos y juegos. El lector no llega a descubrirlos todos y muchos de ellos son juegos infantiles, algo que personalmente me despertó nostalgia y me trajo recuerdos divertidos.
Una de las cosas que más me sorprendió fue el romance. No esperaba que el libro tuviera una subtrama romántica y, para cuando terminé de leerlo, hasta me quedé con ganas de más escenas entre los protagonistas. Al menos un beso romántico al final me hubiera parecido un lindo cierre para esa parte de la historia.
Igualmente, eso ya es un capricho personal. Como dije antes, esta nunca pretendió ser una historia de amor y tampoco era lo que esperaba cuando empecé a leerlo. Bajo mi interpretación, ese romance existe para mostrar el crecimiento de Lucy, ayudarla a cerrar las heridas de su pasado y darle un mejor final como personaje.
También me gustó que el libro no recurriera al típico antagonista cuya única función es hacerles la vida imposible a los personajes. Acá demuestran que la vida simplemente...es difícil. Muchas veces nuestros mayores enemigos son nuestras propias inseguridades y nuestra forma de ver las cosas. Incluso quienes creemos que son los "malos" pueden tener otra perspectiva completamente diferente de nuestra vida.
Eso sí, hubo algunas cosas que me parecieron bastante extrañas o irreales. Aunque siendo justa, creo que esa es justamente la esencia del libro.
Por ejemplo, entiendo perfectamente por qué vi tantos comentarios criticando la obsesión de Lucy por adoptar a Christopher. Es muy raro que una chica de 26 años conozca a un niño de 7 hace relativamente poco y llegue a autoconvencerse de que está destinada a ser su madre solo por cuidarlo y tratarlo con el cariño que cualquier adulto le dedicaría a un niño. Es extraño también que Christopher no demuestre como personaje la angustia de haber perdido a sus padres, simplemente aceptarlo y desear que Lucy sea su nueva madre así como así.
¿Es extraño? Sí
¿Me molestó? La verdad es que no.
Creo que el libro nunca intenta ser realista. Su intención es ser una historia agradable, reconfortante y un poco absurda. Es una versión adulta de Charlie y la fábrica de chocolate, donde justamente lo extraño forma parte de la diversión.
Otra cosa que sí me hizo un poco de ruido fue que Lucy y Hugo se hubieran conocido cuando él ya era mayor de edad y ella todavía era una niña. Aunque en la historia ambos son adultos cuando se desarrolla el romance, el hecho que se enfatice que Lucy se fijó en él desde tan chica me resultó un detalle un poco incómodo.
También me pareció insólito que al final prácticamente todos los participantes terminaran consiguiendo su final feliz y obteniendo aquello que deseaban, hubiera ganado o no el reto. Eso me dejó pensando ¿para qué fue realmente toda la competencia?
Da la sensación qué incluso si alguien hubiera abandonado el primer día, igualmente habría terminado consiguiendo aquello que buscaba.
Entiendo perfectamente que el libro está inspirado en Charlie y la fábrica de chocolate y que Jack funciona como una especie de Willy Wonka moderno. Sin embargo, durante toda la lectura hubo algo del personaje que también me dio vibras a Michael Jackson.
Tal vez sea una mezcla de ambos. Esa idea de crear una isla llena de diversión para niños, donde puedan sentirse seguros, me dio la sensación de que Jack en realidad está intentando proteger a su propio niño interior.
Personalmente nunca fui demasiado fan de Charlie y la fábrica de chocolate, así que quizá por eso no sentí que ambas historias fueran tan parecidas como mucha gente comenta. Más allá del concurso, el pequeño grupo de participantes y ese organizador tan excéntrico, yo lo viví de una manera bastante diferente.
Lo que sí sentí constantemente fue la vibra de esas historias de fantasía para todas las edades como Charlie y la fábrica de chocolate, La nana mágica, La casa con un reloj en sus paredes o Lemony Snicket: Una serie de eventos desafortunados. Tienen ese mismo aire entre infantil, misterioso, reconfortante y un poco extraño.
Curiosamente, la película que más se me vino a la cabeza durante toda la lectura fue Comer, rezar, ladrar. Esa vibra de estar alejado del mundo, sin teléfonos, con un grupo reducido de personas conviviendo y sanando poco a poco. Incluso me imaginaba a los personajes y toda la ambientación con una estética muy parecida.
Algo que también me gustó es que El juego de los deseos es un libro difícil de encasillar en un sólo género. Tiene momentos de ficción, romance, misterio, humor, found family, new adult y mucho crecimiento personal, mezclando un poco de todo.
Al final, creo que por más que no me pareció un mal libro, no es el tipo de lectura que suelo preferir. No me esperaba del todo los temas que terminaría abordando y, aunque es una historia bonita y reconfortante, nunca llegó a cautivarme por completo ni a engancharme lo suficiente como para convertirse en uno de mis favoritos.
Por eso le doy 2,5 estrellas.
Aún así, me parece un libro que deja un mensaje muy lindo. El juego de los deseos es una historia reconfortante que nos recuerda que el dolor no dura para siempre y que las familias pueden existir de muchas formas diferentes.
FRASE FAVORITA
"Y él daba miedo, pero eso no lo convertía en alguien malvado. Las tormentas daban miedo. Los lobos daban miedo. Pero a Lucy le encantaban las tormentas y los lobos"
PERSONAJES
Jack Masteron
Lucy Hart
Hugo Thomas Reese
Christopher Lamb
Astrid: Personaje de los libros de Jack Masterson
Max: Personaje de los libros de Jack Masterson
Mastermind: Personaje de los libros de Jack Masterson
Thurl Ravenscroft: cuervo de Jack Masterson
Andre Watkins: Abogado concursante en la Isla del Reloj
Melanie Evans: Dueña de una librería, concursante en la Isla del Reloj
Dustin Gardner: Doctor concursante en la Isla del Reloj
Susan Hyde: Abogada de la editorial de Jack Maseteron
Theresa: Maestra principal y amiga de Lucy
Angela Victoria Hart: Hermana de Lucy
Señora Costa: Trabajadora social
Sean Parrish: Ex novio de Lucy
Mike/Mikey: Chofer
Catherine Bailey: Madre de acogida de Christopher
Davey: Hermano menor de Hugo
Piper: Ex novia de Hugo
Richard Markham: Aboado del coleccionista de libros
Beckett: Compañero de casa de Lucy
Gross: Profesor de informática
"La bonita historia de Meg Shaffer es en parte Willy Wonka y en parte realismo mágico, pero totalmente conmovedora. Me rompió el corazón y volvió a juntar los pedazos, recordándome que incluso de adulto, si buscas lo suficiente, puedes encontrar al niño que llevas dentro" - JODI PICOULT autora best seller del New York Times de Pequeñas grandes cosas
"Una historia conmovedora y apasionante sobre la familia encontrada, el amor que triunfa sobre la indiferencia y el poder de un buen libro a la hora de cambiar el mundo" - MELISSA ALBERT autora best seller del New York Times de Corazones retorcidos
"Una novela de ensueño e ingeniosa sobre cómo los libros no solo pueden cambiar vidas, sino también salvarlas. Rebosante del poder de la imaginación, es una de mis historias favoritas" - SARAH ADDISON ALLEN autora best seller del New York Times de Other Birds
"Una oda mágica a la narración, a la imaginación y al misterio de la vida creativa. Increíblemente imaginativo, inteligente e inspirador. El juego de los deseos está escrito para aquellos que han hallado la luz entre las páginas de un libro justo cuando la necesitaban." - PATTI CALLAHAN HENRY autora best seller del New York Times de The Secret Book of Flora Lea
- MEG SHAFFER -

Meg Shaffer es profesora de escritura creativa a media jornada y está cursando un máster en guion de cine y televisión en Stephens College, en Columbia, Missouri, a tiempo completo. Vive en un constante estao de incertidumbre. La puedes encontrar navegando por internet o en su casa viendo alguna película de Hitchcock o escribiendo algún fanfic de Star Trek. Meg es la abreviatura de Megalodón.


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